La nueva infraestructura tiene carácter regional para tráfico con las cercanías. La Generalidad de Cataluña prevé un tráfico estimado de 400.000 pasajeros al año y 6.000 toneladas de mercancías.
El proyecto tuvo un presupuesto inicial de 42,5 millones de euros. Las obras se iniciaron en primavera de 2007 y terminaron en la segunda mitad de 2009. Los costes de construcción del aeropuerto corrieron a cargo del presupuesto de la Generalidad de Cataluña y tiene una gestión de tipo mixto público-privado.






