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Un paseo por el Conjunto Histórico Artístico
de Barbastro muestra joyas de incalculable
valor. La Catedral, dedicada a la
Asunción, es el monumento más emblemático de
la ciudad. Se trata de un templo de
inspiración gótica y desarrollo renacentista
(Siglo XVI), con tres naves de igual altura,
sin cúpula ni crucero. Las bóvedas de
crucería se sostienen en seis columnas de
unos quince metros de altura. El retablo
mayor posee un espectacular basamento de
alabastro, obra de Damián Formen y
Juan de Liceyre.
La silueta de la Torre es uno de los
elementos identificativos de la ciudad y la
primitiva fue alminar de la mezquita. Los
muros exteriores del siglo XVII, que ocultan
la originaria del siglo XIV, se articulan en
tres cuerpos con remate en chapitel.
En el Palacio Episcopal, junto a la Torre,
se encuentra el Museo Diocesano, que
reúne obras que proceden en su mayor parte
de pueblos abandonados. Alberga piezas muy
diversas que pertenecen al arte religioso,
algunas de ellas de incalculable valor
histórico, como la mitra de San Victirian o
un capitel de la antigua mezquita.
Desde el Museo Diocesano se accede a la
antigua calle Mayor, hoy calle
Argensola, donde encontramos grandes
muestras de la arquitectura renacentista
aragonesa. Se pueden admirar las fachadas de
tres edificios construidos a fines del siglo
XVI y comienzos del XVII. EL Ayuntamiento,
restaurado en los años 50, la sede de la
Universidad Nacional de Educación a
Distancia y el Palacio de los
Argensola, completan el recorrido.
La Plaza del Mercado que nos
encontramos durante el paseo, constituye el
lugar más popular de la ciudad, donde se
realiza mercado diario de frutas, verduras y
hortalizas.
Al otro lado del río se sitúa la Iglesia
de San Francisco, junto a sus fuentes.
Su Iglesia original del siglo XVI conserva
un arco apuntado en la nave central. Una de
las capillas laterales alberga una cripta de
enterramientos sedentes.
Este recorrido puede completarse con la
visita al Conjunto de San Julián y Santa
Lucía formado por el Centro de
Interpretación del Somontano, donde se
proyecta un audiovisual sobre los recursos
turísticos de la comarca y el Espacio del
Vino de la Denominación de Origen Somontano,
situado junto a la Iglesia, en el antiguo
Hospital de San Julián.
Bajo la peña donde se asienta el Barrio del
Entremuro se encuentra el Pozo de Hielo
de la Barbacana, una sorprendente
construcción del Siglo XVII destinada a la
conservación del hielo y la nieve.
Igualmente interesentes son las visitas al
Museo de los Mártires Claretianos y
al Santuario de El Pueyo, este último
a tres kilómetros del núcleo urbano. |