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Tras 55 años de existencia, la antigua
Junta Coordinadora de Procesiones de Semana Santa, constituida el 24 de
febrero de 1948 por iniciativa del entonces obispo de Barbastro, don Arturo
Tabera y Araoz, se extingue para dar paso, el 23 de mayo de 2003, a la actual
“JUNTA COORDINADORA DE COFRADÍAS DE SEMANA SANTA DE BARBASTRO”,
surgida a iniciativa de las cofradías penitenciales de nuestra ciudad. La nueva
Junta se crea con carácter de confederación de asociaciones.
¿Por qué se ha producido este cambio?
La situación que se había creado en
1948 requería de una rápida solución. Las nuevas cofradías surgidas en los años
40 organizaban sus propios actos y procesiones sin un órgano coordinador. La Hermandad
del Santo Entierro, que años atrás había tenido tanta importancia, sólo
se preocupaba de la organización de la procesión General del Santo Entierro,
dejando los actos de las nuevas cofradías fuera de su competencia. La Junta
Coordinadora de Procesiones se creó con el fin de organizar y coordinar las
procesiones en las que participaran las cofradías de Barbastro. Estaba
gobernada por los sacerdotes y participaban como vocales los presidentes
de las distintas cofradías.
Tras un tiempo de auge, con la creación
de las nuevas cofradías y la recuperación de las procesiones, vinieron las
crisis de los años 60 y 70. Pero tal como ha ocurrido siempre en la historia de
la cofradías desde su aparición allá por el siglo XIII, tras un periodo de
crisis viene otro de auge, porque las cofradías se han sabido adaptar en todo
momento a los tiempos que corren.
Por eso, después del último auge
iniciado por las cofradías a
finales de los años 80, éstas empezaron un proceso de renovación,
actualizando todos y cada uno de los estatutos de las mismas, para adaptarse a
las nuevas legislaciones canónica y civil, culminando por fin con el Estatuto
de la Junta Coordinadora que la convierte en cconfederación de asociaciones.
Este proceso, emprendido por las
propias cofradías, que da cuenta de su actual vitalidad, viene apoyado por la
ilusión y trabajo de muchos cofrades, no sólo de los que forman parte de la
Junta Coordinadora sino también por otros muchos, además de los consiliarios y
autoridades eclesiásticas y, cómo no, por el señor Obispo,
don Juan José Omella, el cual en el
año 2000 reformó el decreto de creación de la antigua Junta de 1948, abriendo
un proceso de cambio que culminado en el año 2003.
Con la nueva estructura,
las cofradías adquieren una responsabilidad mayor al aumentar sus
atribuciones. Inscrita ya en los registros públicos pertinentes,
la nueva Junta tiene las competencias necesarias para la realización de
muchos proyectos, en orden a mejorar y dar a conocer cada vez más nuestra
Semana Santa y que rebasan la mera organización de las procesiones.
Todos los objetivos, como no puede ser
de otra manera, tienen que estar de acuerdo con la fe religiosa que profesamos,
orientados desde esa perspectiva por el colegio de Consiliarios que forma parte
de la Junta Coordinadora, y encaminados a mejorar la vida cristiana de nuestros
cofrades.
Éste es el
deseo en el que los miembros de la Junta Coordinadora se han comprometido;
intentaremos hacerlo con lo mejor de nosotros mismos y desde aquí os pido a
vosotros vuestra colaboración y apoyo.
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